Un análisis elaborado por Teads, a partir de datos de IAB Spain y su propio barómetro de medios, revela que el 78% de los españoles inicia en septiembre la búsqueda y comparación de productos con vistas al Black Friday y la campaña navideña, en un proceso de decisión que se prolonga durante cerca de doce semanas.
La vuelta al cole ha dejado de ser únicamente un acontecimiento ligado al ámbito educativo para convertirse en el punto de partida de la temporada comercial más importante del año. Tras el verano, millones de consumidores españoles comienzan a planificar las compras que realizarán durante el último trimestre, especialmente aquellas relacionadas con el Black Friday, el Cyber Monday y la campaña de Navidad.
Así lo refleja un análisis realizado por Teads, empresa especializada en publicidad y medios digitales, que combina los datos del Estudio Anual de Ecommerce 2025 de IAB Spain con la información contextual recopilada por Teads Media Barometer. El informe identifica un cambio consolidado en los hábitos de consumo: las decisiones de compra ya no se concentran en los días de descuentos, sino que empiezan varias semanas antes mediante un proceso de investigación y comparación cada vez más exhaustivo.
Uno de los datos más significativos del estudio es que el 78% de los españoles adelanta a septiembre la búsqueda de información sobre productos y promociones para evaluar si las ofertas del Black Friday supondrán un ahorro real. Esta tendencia evidencia un consumidor más crítico, que ya no se deja llevar únicamente por el reclamo de los descuentos y prioriza la planificación frente a la compra impulsiva.
El regreso a las aulas continúa siendo el principal motor de determinadas categorías de producto. Durante las primeras semanas de septiembre, la demanda de contenidos relacionados con tecnología experimenta un notable crecimiento, impulsada por la renovación de ordenadores portátiles, tabletas, periféricos y otros dispositivos necesarios para estudiantes y profesionales que retoman su actividad.
Sin embargo, ese interés evoluciona rápidamente hacia otros sectores conforme avanza el otoño. Según el análisis de Teads, a medida que septiembre da paso a octubre, los consumidores comienzan a prestar mayor atención a categorías como hogar, moda y estilo de vida, al tiempo que organizan el presupuesto que destinarán a las principales campañas comerciales del cierre del año.

Este comportamiento dibuja un calendario de consumo mucho más amplio que el tradicional, donde cada etapa responde a una necesidad distinta: primero el descubrimiento de productos, después la comparación de alternativas y, finalmente, la decisión de compra cuando llegan las promociones.
El estudio también pone de manifiesto la creciente sofisticación del viaje de compra digital. Lejos de realizar adquisiciones inmediatas, los consumidores españoles dedican cerca de doce semanas a investigar, consultar opiniones, leer análisis especializados y comparar precios antes de elegir un producto.
Esta evolución responde a varios factores. Por un lado, el acceso permanente a información y reseñas ha elevado el nivel de exigencia de los compradores. Por otro, la sucesión de campañas promocionales a lo largo del último trimestre anima a esperar el momento más conveniente para realizar una compra.
Como consecuencia, la transparencia y la credibilidad de la información adquieren un peso determinante. Los usuarios buscan comprobar si una oferta representa realmente una oportunidad y contrastan distintas fuentes antes de completar la transacción.
En este contexto, Teads destaca el papel que desempeñan los medios digitales de la Open Web como espacios de descubrimiento e información durante las primeras etapas del proceso de compra. Frente a un modelo centrado exclusivamente en la publicidad de última hora, los consumidores recurren cada vez más a contenidos editoriales, comparativas y análisis publicados en entornos informativos para construir su decisión.
Para las marcas, esta transformación modifica también la estrategia de comunicación. El reto ya no consiste únicamente en captar la atención durante los días de descuentos, sino en acompañar al consumidor desde el momento en que empieza a valorar distintas opciones.
La presencia en medios de confianza y la creación de contenidos relevantes se convierten así en herramientas clave para generar notoriedad y consideración antes de que el usuario llegue al momento decisivo de la compra.

La directora comercial de Teads en España y Portugal, Alejandra Molina, considera que el comportamiento del consumidor obliga a replantear el calendario tradicional del marketing estacional.
“Durante años hemos asociado determinados momentos comerciales a un único día o una única campaña, pero el comportamiento del consumidor demuestra que las decisiones empiezan mucho antes. Tras el verano se activa una fase de descubrimiento e investigación en la que las marcas tienen una oportunidad única para generar consideración antes del momento de la compra”.
Sus declaraciones reflejan una realidad cada vez más evidente en el comercio electrónico: el éxito de las campañas de final de año depende tanto de la visibilidad obtenida en noviembre como de la capacidad para influir en las semanas previas, cuando los consumidores todavía están definiendo sus preferencias.
El último trimestre concentra una parte muy significativa de las ventas anuales del comercio electrónico y del comercio minorista. La vuelta al cole, seguida de las promociones de noviembre y la campaña navideña, configura un periodo en el que las decisiones de consumo se distribuyen a lo largo de varios meses en lugar de concentrarse en jornadas puntuales.
Los datos analizados por Teads e IAB Spain apuntan a que esta planificación anticipada seguirá consolidándose en España. El consumidor digital dispone de más información que nunca, compara con mayor profundidad y dedica más tiempo a evaluar el valor real de cada oferta, obligando a empresas y anunciantes a adaptar sus estrategias a un ciclo de compra más largo, informado y planificado.
En este escenario, septiembre deja de representar únicamente el regreso a la rutina para convertirse en el auténtico punto de partida de las compras de final de año, marcando el inicio de una carrera en la que la confianza y la información resultan tan importantes como el precio.