La transformación de los hábitos de consumo, el auge de la inteligencia artificial y el uso estratégico de los datos están modificando el recorrido de compra y obligando a las marcas a replantear sus estrategias de marketing. Según un análisis de Amazing Agency, el Retail Media está dejando de ser un canal centrado en la conversión para convertirse en una herramienta clave en la construcción de la demanda desde las primeras fases del proceso de decisión.
El comportamiento del consumidor está experimentando una profunda transformación que está alterando los modelos tradicionales de marketing. La creciente utilización de datos propios, el desarrollo de nuevos formatos publicitarios y la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el proceso de compra están desplazando el momento en que las marcas ejercen influencia sobre los consumidores, situándolo mucho antes de que estos realicen una búsqueda o accedan a un comercio electrónico.
Así lo sostiene Amazing Agency, consultora especializada en Retail Media, Amazon Ads y posicionamiento en entornos impulsados por inteligencia artificial, que considera que este cambio está redefiniendo el papel del Retail Media dentro de las estrategias de marketing de las empresas.
Durante años, las acciones comerciales siguieron un esquema relativamente estable: primero se trabajaba la notoriedad de la marca, posteriormente la consideración y, finalmente, cuando el consumidor manifestaba una intención clara de compra, entraban en juego las campañas orientadas a la conversión. Sin embargo, ese planteamiento comienza a perder eficacia en un contexto en el que las decisiones de compra empiezan a construirse mucho antes de que el usuario inicie una búsqueda activa.
Para Joaquín Otamendi, CEO de Amazing Agency, el mercado está viviendo un cambio de paradigma. “Durante años, el Retail Media se entendía como una herramienta para capturar demanda cuando el consumidor ya estaba preparado para comprar. Estamos descubriendo que también puede ayudar a construir esa demanda mucho antes. Ese es el verdadero cambio que está viviendo el mercado”, afirma.

La evolución del ecosistema digital también está modificando el concepto tradicional del upper funnel, la fase inicial del recorrido del consumidor en la que se genera conocimiento e interés por una marca.
Históricamente, el Retail Media se vinculaba principalmente a anuncios patrocinados dentro de marketplaces y plataformas de comercio electrónico, dirigidos a usuarios que ya buscaban un producto concreto. Sin embargo, la aparición de soluciones como Amazon DSP y la expansión de formatos como vídeo, televisión conectada, audio y publicidad display han ampliado considerablemente las posibilidades de este canal.
De acuerdo con Amazing Agency, las marcas ya no solo pueden impactar a consumidores que muestran una intención de compra inmediata, sino también identificar audiencias con afinidad hacia determinadas categorías, intereses o hábitos de consumo e influir sobre ellas antes incluso de que aparezca la necesidad explícita de compra.
En este contexto, Otamendi considera que el upper funnel ha dejado de pertenecer exclusivamente a los medios tradicionales o a las redes sociales. “Ya no pertenece exclusivamente a la televisión, las redes sociales o los medios tradicionales. Hoy también empieza a desarrollarse dentro de los propios ecosistemas de Retail Media gracias a la capacidad de trabajar sobre señales reales de comportamiento o consumo”, explica.
Otro de los factores que explican esta evolución es el creciente valor estratégico de los denominados first-party data, es decir, los datos que los distribuidores obtienen directamente de la relación con sus clientes.
A diferencia de otros sistemas de segmentación, estos datos permiten conocer comportamientos reales de compra, identificar los productos que consultan los consumidores, las categorías que comparan y la evolución de sus decisiones a lo largo del proceso de compra. Según la consultora, esta información facilita una planificación más precisa de las campañas publicitarias, una mejor construcción de audiencias y una medición más exacta de la relación entre la exposición a la publicidad y el comportamiento posterior del consumidor.

No obstante, Amazing Agency subraya que disponer de información ya no constituye, por sí solo, una ventaja competitiva. La diferencia radica en la capacidad de interpretar esos datos y convertirlos en decisiones de negocio. En este sentido, la firma sostiene que “el verdadero valor de los datos no se limita únicamente a su disponibilidad, sino que reside en la capacidad de las marcas para interpretarlos estratégicamente y convertirlos en mejores decisiones de negocio”.
La evolución tecnológica también está reduciendo la separación histórica entre las estrategias de branding y las campañas de performance, que tradicionalmente se gestionaban de forma independiente, con objetivos y métricas diferenciadas.
Herramientas como Amazon Marketing Cloud permiten analizar de forma más precisa cómo las acciones desarrolladas en las primeras etapas del recorrido del consumidor influyen posteriormente en la consideración de marca, las búsquedas, la captación de nuevos clientes y la compra final.
Para Otamendi, esta integración supone un cambio significativo en la forma de entender el crecimiento de las marcas. “La marca genera demanda. El performance la captura. Durante mucho tiempo las hemos gestionado como disciplinas aisladas porque no disponíamos de las herramientas adecuadas, capaces de conectar ambos mundos. Actualmente podemos empezar a entender que forme parte del mismo sistema de crecimiento”, señala.
A esta transformación se suma la creciente utilización de asistentes basados en inteligencia artificial por parte de los consumidores para investigar productos, comparar alternativas, resolver dudas o solicitar recomendaciones antes de realizar una compra.
Amazing Agency considera que esta tendencia obligará a las marcas a replantear su presencia digital durante los próximos años. En lugar de centrarse únicamente en obtener visibilidad dentro de buscadores o marketplaces, deberán generar señales de relevancia, autoridad y confianza que puedan ser interpretadas por los sistemas de recomendación basados en IA.
En opinión de la consultora, el marketing evoluciona hacia modelos más integrados en los que datos, contenidos, medios, inteligencia artificial y sistemas de medición funcionan de manera coordinada para influir en las decisiones del consumidor desde las primeras etapas del proceso.
En este escenario, Otamendi concluye que el reto para las empresas va más allá de optimizar campañas publicitarias. “La nueva ventaja competitiva pasa por algo más complejo que la optimización de las campañas: comprender cómo se construyen las decisiones de compra e integrar datos, contenidos, medios, IA y medición dentro de una estrategia conectada. Por eso, la nueva batalla ya no consiste únicamente en capturar demanda, sino en construirla”.