Un infor­me recien­te reve­la que la auto­ma­ti­za­ción está trans­for­man­do el sec­tor logís­ti­co euro­peo, impul­san­do la deman­da de infra­es­truc­tu­ras moder­nas y ele­van­do el valor de los acti­vos mejor pre­pa­ra­dos. Espa­ña se sitúa entre los mer­ca­dos don­de esta ten­den­cia avan­za con mayor inten­si­dad.

La auto­ma­ti­za­ción se ha con­ver­ti­do en uno de los prin­ci­pa­les moto­res de trans­for­ma­ción del sec­tor logís­ti­co en Euro­pa. Lejos de redu­cir la nece­si­dad de espa­cio, la incor­po­ra­ción de tec­no­lo­gía está aumen­tan­do la deman­da de ins­ta­la­cio­nes moder­nas, bien ubi­ca­das y capa­ces de adap­tar­se a ope­ra­cio­nes cada vez más com­ple­jas. Así lo con­clu­ye el últi­mo infor­me ela­bo­ra­do por Pro­lo­gis a tra­vés de su área de aná­li­sis, Pro­lo­gis Research, que anti­ci­pa un cam­bio estruc­tu­ral en el mer­ca­do de aquí a la pró­xi­ma déca­da.

Según el estu­dio, apro­xi­ma­da­men­te el 30% del espa­cio logís­ti­co moderno en Euro­pa ya incor­po­ra­ba algún tipo de auto­ma­ti­za­ción en 2025, una cifra que supo­ne un avan­ce sig­ni­fi­ca­ti­vo fren­te al 20%-25% regis­tra­do hace ape­nas cin­co años. Este cre­ci­mien­to res­pon­de, en gran medi­da, a la expan­sión de tec­no­lo­gías más fle­xi­bles, como los robots móvi­les autó­no­mos (AMR) o los vehícu­los guia­dos auto­ma­ti­za­dos (AGV), que per­mi­ten mejo­rar la efi­cien­cia sin reque­rir trans­for­ma­cio­nes estruc­tu­ra­les com­ple­jas.

Estas solu­cio­nes están ganan­do terreno fren­te a sis­te­mas más rígi­dos como los AS/RS (Auto­ma­ted Sto­ra­ge and Retrie­val Sys­tems), cuya pre­sen­cia sigue sien­do limi­ta­da —entre el 3% y el 5% de los alma­ce­nes euro­peos— debi­do a sus ele­va­dos cos­tes ini­cia­les y a su menor capa­ci­dad de adap­ta­ción a entor­nos cam­bian­tes. La fle­xi­bi­li­dad, de hecho, se ha con­ver­ti­do en uno de los fac­to­res cla­ve en la toma de deci­sio­nes de las empre­sas logís­ti­cas, espe­cial­men­te en un con­tex­to mar­ca­do por la incer­ti­dum­bre y la evo­lu­ción cons­tan­te de la deman­da.

El infor­me des­ta­ca que la auto­ma­ti­za­ción no solo mejo­ra la pro­duc­ti­vi­dad ope­ra­ti­va, sino que tam­bién tie­ne un impac­to direc­to en el valor de los acti­vos logís­ti­cos. Los datos mues­tran que los alma­ce­nes ocu­pa­dos por empre­sas que uti­li­zan estas tec­no­lo­gías pre­sen­tan mayo­res tasas de reno­va­ción de con­tra­tos, acuer­dos de arren­da­mien­to apro­xi­ma­da­men­te un año más lar­gos y ren­tas un 10% supe­rio­res en com­pa­ra­ción con ins­ta­la­cio­nes no auto­ma­ti­za­das, una vez ajus­ta­dos fac­to­res como la ubi­ca­ción o el tama­ño.

Este fenó­meno está recon­fi­gu­ran­do el mer­ca­do inmo­lo­gís­ti­co euro­peo, espe­cial­men­te en aque­llos entor­nos don­de el sue­lo dis­po­ni­ble es esca­so y la pre­sión ope­ra­ti­va es ele­va­da. En estos mer­ca­dos ten­sio­na­dos, la capa­ci­dad de maxi­mi­zar el ren­di­mien­to por metro cua­dra­do se con­vier­te en un ele­men­to dife­ren­cial, lo que refuer­za la nece­si­dad de infra­es­truc­tu­ras avan­za­das.

Espa­ña es uno de los paí­ses don­de esta ten­den­cia se está mani­fes­tan­do con mayor cla­ri­dad. En hubs logís­ti­cos cla­ve como Madrid, Bar­ce­lo­na o Valen­cia, la com­bi­na­ción de dis­po­ni­bi­li­dad limi­ta­da de sue­lo bien ubi­ca­do, el aumen­to de las exi­gen­cias en los nive­les de ser­vi­cio y la cre­cien­te com­ple­ji­dad de las ope­ra­cio­nes está ace­le­ran­do la adop­ción de solu­cio­nes auto­ma­ti­za­das.

En este con­tex­to, Pro­lo­gis ha inten­si­fi­ca­do su apues­ta por el desa­rro­llo de acti­vos pre­pa­ra­dos para inte­grar tec­no­lo­gía. El 100% de los edi­fi­cios cons­trui­dos lla­ve en mano por la com­pa­ñía en Espa­ña en los últi­mos años ya incor­po­ran un alto gra­do de auto­ma­ti­za­ción. Ade­más, den­tro de su car­te­ra nacio­nal, com­pues­ta por 86 acti­vos logís­ti­cos, el 24% de los inmue­bles ya cuen­ta con algún tipo de tec­no­lo­gía auto­ma­ti­za­da.

La auto­ma­ti­za­ción se con­so­li­da así como una palan­ca cla­ve de com­pe­ti­ti­vi­dad para sec­to­res estra­té­gi­cos como el comer­cio elec­tró­ni­co, la ali­men­ta­ción, la auto­mo­ción o el far­ma­céu­ti­co. En todos ellos, la capa­ci­dad de opti­mi­zar el uso del espa­cio, mejo­rar la pro­duc­ti­vi­dad y res­pon­der con rapi­dez a las expec­ta­ti­vas del mer­ca­do resul­ta fun­da­men­tal.

De cara al futu­ro, las pre­vi­sio­nes apun­tan a una ace­le­ra­ción de esta ten­den­cia. El infor­me de Pro­lo­gis Research esti­ma que has­ta el 50% de los alma­ce­nes moder­nos en Euro­pa podría incor­po­rar algún tipo de auto­ma­ti­za­ción en 2035, con un cla­ro pro­ta­go­nis­mo de las solu­cio­nes fle­xi­bles fren­te a los sis­te­mas más rígi­dos.

Para los exper­tos del sec­tor, este cam­bio no solo res­pon­de a una bús­que­da de efi­cien­cia, sino tam­bién a la nece­si­dad de adap­tar­se a un entorno cada vez más exi­gen­te. “La auto­ma­ti­za­ción ya no res­pon­de úni­ca­men­te a un obje­ti­vo de efi­cien­cia. Es una herra­mien­ta cla­ve para hacer fren­te a la esca­sez de sue­lo, a la pre­sión ope­ra­ti­va y a unas expec­ta­ti­vas de ser­vi­cio cada vez más exi­gen­tes. En Espa­ña, esta ten­den­cia refuer­za la nece­si­dad de con­tar con acti­vos moder­nos, bien ubi­ca­dos y pre­pa­ra­dos para inte­grar tec­no­lo­gía”, expli­ca Cris­tian Oller, SVP y Head of Asset Mana­ge­ment del Sur de Euro­pa de la com­pa­ñía.

A pesar del avan­ce de la auto­ma­ti­za­ción, el infor­me sub­ra­ya que esto no impli­ca una obso­les­cen­cia inme­dia­ta del res­to de acti­vos logís­ti­cos. Sin embar­go, sí esta­ble­ce una cla­ra dife­ren­cia­ción en el mer­ca­do entre aque­llos inmue­bles capa­ces de adap­tar­se a las nue­vas exi­gen­cias tec­no­ló­gi­cas y aque­llos que no lo están.

En defi­ni­ti­va, la auto­ma­ti­za­ción está rede­fi­nien­do las reglas del jue­go en el sec­tor logís­ti­co euro­peo. Más que una ten­den­cia pasa­je­ra, se tra­ta de un cam­bio estruc­tu­ral que está impul­san­do la deman­da de espa­cios moder­nos y con­so­li­dan­do un nue­vo están­dar para el desa­rro­llo de infra­es­truc­tu­ras. En mer­ca­dos como el espa­ñol, don­de las limi­ta­cio­nes de sue­lo y la pre­sión ope­ra­ti­va son espe­cial­men­te inten­sas, esta trans­for­ma­ción no solo es visi­ble, sino que ya mar­ca el rit­mo del cre­ci­mien­to futu­ro del sec­tor.