La evolución de las amenazas de ciberseguridad, la transformación digital y los nuevos modelos de trabajo están llevando a un número creciente de organizaciones a revisar sus sistemas de control de accesos. Según Genetec, mantener plataformas heredadas puede generar costes ocultos, limitar la capacidad de crecimiento y dificultar la integración con los ecosistemas de seguridad actuales.
La modernización de los sistemas de control de accesos se está consolidando como una prioridad estratégica para las organizaciones que buscan responder a un entorno cada vez más complejo desde el punto de vista de la seguridad física y digital. Aunque muchas empresas continúan utilizando plataformas implantadas hace años porque siguen cumpliendo su función básica, la evolución de las amenazas, el incremento de las exigencias regulatorias y la transformación digital están impulsando una revisión profunda de estas infraestructuras.
Así lo sostiene Genetec, empresa especializada en soluciones de seguridad electrónica, que advierte de que los sistemas heredados ya no deben evaluarse únicamente por su capacidad para controlar entradas y salidas, sino por su contribución a la estrategia global de seguridad y a la eficiencia operativa de las organizaciones.
Según la compañía, el control de accesos ha dejado de ser una tecnología aislada para convertirse en una plataforma que debe integrarse con otros sistemas de seguridad y con aplicaciones corporativas. Este cambio responde tanto al aumento de los riesgos de ciberseguridad como a la creciente necesidad de gestionar organizaciones distribuidas, con múltiples sedes, modelos híbridos de trabajo y una mayor demanda de automatización.
Uno de los principales desafíos identificados por Genetec es la limitada capacidad de escalabilidad de muchos sistemas instalados hace años. Estas plataformas fueron diseñadas para entornos significativamente más sencillos que los actuales y, en numerosos casos, presentan dificultades para adaptarse al crecimiento de las empresas, la incorporación de nuevas instalaciones o el aumento del número de usuarios y dispositivos conectados.
Como consecuencia, muchas organizaciones terminan operando con diferentes sistemas independientes que dificultan la gestión centralizada de la seguridad. Esta fragmentación suele traducirse en procesos manuales, menor visibilidad sobre la infraestructura y una respuesta menos eficiente ante posibles incidentes.
La empresa también pone el foco en un aspecto que con frecuencia pasa desapercibido durante la toma de decisiones: el coste real de mantener infraestructuras obsoletas. Frente a la percepción de que retrasar la renovación supone un ahorro económico, Genetec considera que existen numerosos costes indirectos asociados al mantenimiento de estas plataformas.

Entre ellos figuran la resolución de incidencias, la complejidad de las actualizaciones, la dificultad para localizar componentes descatalogados y las interrupciones inesperadas del servicio. Todos estos factores pueden afectar tanto a la continuidad operativa como a los costes de explotación a medio y largo plazo.
La ciberseguridad constituye otro de los argumentos que, según la compañía, justifican la modernización tecnológica. En un contexto en el que los sistemas de control de accesos forman parte de redes cada vez más conectadas y gestionan información sensible, resulta imprescindible incorporar mecanismos avanzados de protección.
En este sentido, Genetec destaca la importancia de disponer de funcionalidades como el cifrado de extremo a extremo, la autenticación multifactor, la supervisión continua de la infraestructura y sistemas de actualización capaces de responder con rapidez a las nuevas amenazas.
La integración con otras tecnologías representa igualmente un elemento diferenciador de las plataformas actuales. La posibilidad de conectar el control de accesos con sistemas de videovigilancia, detección de intrusiones, interfonía o herramientas de gestión unificada permite a los responsables de seguridad disponer de una visión más completa de cada incidente y agilizar la toma de decisiones.
Además del ámbito estrictamente relacionado con la seguridad física, la compañía subraya que las plataformas abiertas ofrecen nuevas oportunidades para optimizar procesos empresariales. La conexión con sistemas de recursos humanos facilita la automatización de permisos de acceso, la digitalización de los flujos de aprobación o la integración con soluciones de gestión de edificios, ampliando el valor de estas tecnologías más allá del control de entradas y salidas.
Para Rafael Martín, Sales Director Southern Europe de Genetec, el debate sobre la modernización debe centrarse en la capacidad de las organizaciones para afrontar los retos futuros y no únicamente en el funcionamiento actual de los sistemas.
“La estabilidad de un sistema sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Las organizaciones necesitan plataformas capaces de adaptarse a las nuevas necesidades operativas, responder a los desafíos de ciberseguridad y evolucionar al ritmo del negocio. La pregunta ya no es si un sistema sigue funcionando, sino si continúa aportando el valor que la organización necesita para afrontar el futuro con garantías”, señala Rafael Martín, Sales Director Southern Europe de Genetec.
El directivo considera que la evolución tecnológica ya permite abordar estos procesos de renovación de forma gradual, reduciendo el impacto sobre la actividad diaria de las organizaciones. Según explica la empresa, las arquitecturas abiertas y los modelos híbridos actuales hacen posible la convivencia entre infraestructuras existentes y nuevas plataformas, facilitando una transición progresiva sin necesidad de sustituir de forma inmediata todos los sistemas implantados.
Desde la perspectiva de Genetec, esta flexibilidad reduce las barreras tradicionales asociadas a los proyectos de modernización y permite planificar las inversiones de acuerdo con las necesidades operativas y presupuestarias de cada organización.
La compañía concluye que uno de los principales riesgos para las empresas consiste en asumir que un sistema estable es, por definición, un sistema preparado para el futuro. En un escenario marcado por la evolución constante de las amenazas de ciberseguridad, el endurecimiento de los requisitos regulatorios y la creciente complejidad de las operaciones empresariales, disponer de una plataforma que continúa funcionando ya no garantiza que sea capaz de responder a las necesidades presentes y futuras.
En este contexto, Genetec sostiene que la modernización del control de accesos debe entenderse como una inversión estratégica destinada no solo a reforzar la seguridad física y digital de las organizaciones, sino también a mejorar su capacidad de adaptación, su eficiencia operativa y su resiliencia frente a un entorno empresarial en permanente transformación.