El uso del dinero en efectivo se consolida como una herramienta clave para el control del gasto en España. Según un estudio elaborado por Nickel, más del 70% de la población recurre al efectivo para evitar compras impulsivas, en un contexto marcado por la preocupación por el ahorro y el aumento del coste de la vida.
El 72% de los españoles recurre al uso del efectivo para evitar gastos excesivos, una práctica que cobra especial relevancia en periodos de alto consumo como las fiestas navideñas, las compras de Reyes y el inicio de las rebajas de enero. Así lo revela la IV edición del Estudio ‘Percepción y hábitos de los españoles respecto al sector bancario 2025’, elaborado por Nickel.
El informe pone el foco en el fenómeno conocido como doom spending, definido como la tendencia a realizar compras impulsivas o innecesarias para obtener una satisfacción inmediata, una conducta que puede tener consecuencias económicas negativas a largo plazo. Ante esta realidad, el 71,8% de los encuestados afirma que utiliza el dinero en efectivo para controlar mejor su economía y evitar gastos excesivos.
En la misma línea, el estudio destaca que “el 53,6% confiesa que se siente menos tentado a gastar si utiliza el dinero en efectivo en su día a día”, lo que refuerza la percepción del efectivo como una herramienta eficaz de autocontrol financiero frente a los medios de pago digitales.
El informe también refleja una creciente inquietud por la capacidad de ahorro entre la población. En concreto, “al 76,7% le inquieta su nivel de ahorro”, y dentro de este grupo, el 31,5% teme no poder comprar o alquilar una vivienda en el futuro.
La situación es especialmente delicada para una parte de la población: “el 19% de los usuarios confiesa no tener nada ahorrado”, mientras que “el 23,5% asegura que esta situación afecta directamente a su salud mental”, poniendo de relieve la relación entre estabilidad financiera y bienestar emocional.
En cuanto a la gestión de los recursos económicos, el estudio subraya la presión que ejercen los gastos estructurales sobre los ingresos mensuales. Según los datos recogidos, más de la mitad de los españoles destina más del 40% de su salario a cubrir gastos fijos como alquiler o hipoteca, seguros, suministros básicos, telefonía o internet.
Los resultados del estudio de Nickel dibujan un escenario en el que el control del gasto, la preocupación por el ahorro y el peso de los costes fijos condicionan cada vez más las decisiones financieras de los hogares españoles, impulsando el regreso al efectivo como mecanismo de control económico.
