Una encuesta internacional realizada por la agencia de comunicación MARCO revela que la mayoría de los profesionales en Europa y América Latina considera que el trabajo híbrido ha llegado para quedarse. La flexibilidad, el equilibrio entre vida laboral y personal y un liderazgo adaptable se consolidan como los pilares del empleo moderno.
El trabajo híbrido se ha instalado como la norma y no como una medida temporal, según los resultados de la encuesta “2025 International Consumer Survey” presentada por MARCO, la agencia global líder en comunicación y relaciones públicas. El estudio, que reunió la opinión de más de 4.500 consumidores en España, Portugal, Francia, Italia, Alemania, México y Brasil, revela que el 73,6 % de los encuestados considera que el trabajo híbrido continuará a largo plazo, consolidando la flexibilidad como un pilar estructural de la cultura laboral moderna.
El análisis de MARCO muestra que el modelo híbrido, que combina trabajo remoto y presencial, es la opción preferida por la mayoría de los participantes. Un 42,8 % se inclina por esta fórmula, mientras que otro 26,8 % prefiere un trabajo mayoritariamente remoto y solo el 17,6 % opta por acudir a la oficina a tiempo completo.
“Los datos confirman que la flexibilidad ha dejado de ser un beneficio opcional para convertirse en una expectativa fundamental”, afirma Kim Piquet, Chief Digital Officer de MARCO. “El futuro no se define solo por dónde trabajamos, sino por cómo los líderes fomentan la conexión y la responsabilidad en espacios físicos y digitales. Las organizaciones que asuman este cambio y lo integren en su cultura serán las que atraigan, retengan y empoderen a la nueva generación de profesionales”.
El estudio también desmiente los temores sobre la erosión de la cultura empresarial y las relaciones entre compañeros. Dos tercios de los participantes (66,7 %) consideran que el trabajo híbrido no perjudica la cohesión del equipo ni la dinámica laboral, reforzando la idea de que la productividad y la colaboración pueden mantenerse incluso fuera de la oficina.
Al evaluar ofertas de empleo, los encuestados sitúan el salario (8,3÷10) y el equilibrio entre trabajo y vida personal (8,2÷10) como las principales prioridades, seguidos por la realización profesional (7,9÷10) y las oportunidades de crecimiento (7,7÷10). Esto refleja un cambio de paradigma donde el bienestar y la motivación rivalizan con la retribución económica como factores decisivos para la satisfacción laboral.

Carlos García, Head of Internal Comms and Stakeholder Relations de MARCO, señala que “el futuro del trabajo pertenece a las organizaciones que ponen a las personas en el centro. El talento se siente atraído por entornos donde flexibilidad, propósito y crecimiento van de la mano. Las empresas que invierten en empoderar a sus empleados y fomentar la confianza no solo atraerán a los mejores profesionales, sino que también desbloquearán todo su potencial”.
Los resultados del estudio muestran diferencias significativas entre regiones y grupos de edad. La fuerza laboral activa, especialmente entre los 25 y 54 años, impulsa la adopción global del trabajo híbrido. Los profesionales más jóvenes (25−39 años) muestran mayor entusiasmo por modelos “remote-first”, mientras que los mayores de 65 años tienden a mantener posiciones neutrales, sin preferencias claras.
Europa emerge como la región con mayor inclinación hacia el modelo híbrido. Italia y Portugal lideran el ranking, con casi la mitad de los encuestados optando por un equilibrio entre remoto y presencial (49 % y 48 %, respectivamente), seguidos por España (45 %). Alemania y Francia registran un apoyo algo menor (34 %), aunque continúa siendo la opción más popular. En Alemania, además, un 24 % de los encuestados manifiesta no tener preferencia clara, reflejando un enfoque pragmático hacia los modelos de trabajo.
En cuanto al trabajo mayoritariamente remoto, Portugal (31 %) y España (27 %) muestran un respaldo notable. Por el contrario, el modelo completamente presencial sigue siendo minoritario, con porcentajes relativamente más altos en Francia (26 %) y Alemania (22 %).
En América Latina, los patrones son distintos. En Brasil predomina el trabajo remoto, mientras que en México existe una mayor inclinación hacia la presencialidad, reflejando diferencias culturales y de infraestructura. Sin embargo, en ambos países, el trabajo híbrido y remoto suma casi el 70 % de preferencias, consolidando la flexibilidad como característica definitoria del empleo moderno.
La encuesta de MARCO también analiza las competencias que los profesionales valoran en los líderes. Los encuestados consideran que la responsabilidad (8,5÷10), la capacidad de resolución de problemas (8,3÷10) y la comunicación (8,3÷10) son esenciales. Además, un 90,4 % estima que los líderes deben adaptar su estilo de gestión a las necesidades de cada miembro del equipo, subrayando la importancia de la empatía y la flexibilidad en la dirección.
El informe de MARCO evidencia que la transformación laboral no solo redefine dónde se trabaja, sino cómo se lidera. Las organizaciones que integren la flexibilidad, el bienestar y un liderazgo adaptativo en su cultura laboral estarán mejor posicionadas para atraer talento y mantener la competitividad global.
En definitiva, la encuesta confirma que la flexibilidad y el modelo híbrido han dejado de ser una tendencia pasajera para consolidarse como la base del empleo moderno, con un claro impacto en la satisfacción, la productividad y la retención de talento a nivel internacional.
