Por segun­do año con­se­cu­ti­vo, DEC pre­sen­ta su Anua­rio de Ten­den­cias en Human Expe­rien­ce, en cola­bo­ra­ción con Ava­na­de Spain. Este docu­men­to reúne las ten­den­cias cla­ve que defi­ni­rán el camino en 2026, seña­lan­do las palan­cas que per­mi­ti­rán crear expe­rien­cias excep­cio­na­les y sos­te­ni­bles en el futu­ro, en un con­tex­to don­de cada inter­ac­ción cobra más rele­van­cia que nun­ca.

Mario Taguas, Pre­si­den­te de la Aso­cia­ción DEC, expli­có que “este segun­do anua­rio no pre­ten­de pro­po­ner rece­tas uni­ver­sa­les, sino ofre­cer mar­cos, pre­gun­tas y seña­les para ayu­dar a las orga­ni­za­cio­nes a nave­gar en un momen­to de cam­bio pro­fun­do. La Expe­rien­cia de Clien­te ya no se gana hacien­do más, sino hacien­do mejor, con inten­ción y sabien­do cuán­do parar, expli­car o acom­pa­ñar, por eso tene­mos que poner mucha cabe­za en el cri­te­rio y saber cuán­do auto­ma­ti­zar y cuán­do no, así como saber cuán­do ceder el con­trol, lo que hace impres­cin­di­ble la trans­pa­ren­cia”.

Nacho Torre, Vocal y Líder de la Comi­sión de Inno­va­ción y Ten­den­cias en la Aso­cia­ción DEC, Direc­tor de Estra­te­gia, Trans­for­ma­ción y Dato en Iber­ca­ja, seña­ló que des­de la Comi­sión y el Obser­va­to­rio DEC se ha tra­ba­ja­do de for­ma con­ti­nua­da a lo lar­go de todo 2025, cul­mi­nan­do a final de año con la cele­bra­ción de un workshop cuyo obje­ti­vo ha sido trans­for­mar ese cono­ci­mien­to en insights prác­ti­cos y apli­ca­bles para las empre­sas. “El Anua­rio es el resul­ta­do de este pro­ce­so y ofre­ce una visión estruc­tu­ra­da de las ten­den­cias que mar­ca­rán el año 2026”, mati­zó.

Por su par­te, Lluís Quet­glas, CEO de Vec­dis, acla­ró que “esta­mos ante ocho nue­vas ten­den­cias, agru­pa­das en tres blo­ques: Ten­den­cias del Con­su­mi­dor, don­de nos enfren­ta­mos a nue­vas deman­das; Tec­no­lo­gía y Empre­sa, con la incor­po­ra­ción de tec­no­lo­gías avan­za­das y nue­vas prác­ti­cas de ges­tión; y CX como Dis­ci­pli­na de Ges­tión, don­de nos diri­gi­mos hacia entor­nos de apren­di­za­je ace­le­ra­dos”.

El pri­mer blo­que dedi­ca­do a las Ten­den­cias del Con­su­mi­dor, se ini­cia des­ta­can­do cómo la satu­ra­ción digi­tal y la ges­tión cons­tan­te de datos está empe­zan­do a gene­rar fati­ga cog­ni­ti­va. El clien­te en modo super­vi­ven­cia, una ten­den­cia muy exten­di­da sobre todo entre los jóve­nes. Los con­su­mi­do­res eva­lúan cada inter­ac­ción según el esfuer­zo míni­mo para con­se­guir un valor inme­dia­to o “salir del paso”. Como con­se­cuen­cia, sur­ge la des­co­ne­xión selec­ti­va, en la que los clien­tes solo inter­ac­túan cuan­do sien­ten el con­trol de la situa­ción. Esto obli­ga a las mar­cas a replan­tear sus estra­te­gias de CX y a dise­ñar expe­rien­cias más sim­ples, trans­pa­ren­tes y res­pe­tuo­sas con los datos del usua­rio para man­te­ner su con­fian­za y enga­ge­ment.

Otro de los gran­des retos ante el auge de la auto­ma­ti­za­ción, es la inter­ven­ción huma­na. La ten­den­cia El fac­tor humano en la era de la hiper­au­to­ma­ti­za­ción, refle­ja que el clien­te sigue valo­ran­do la inter­ven­ción de agen­tes ante situa­cio­nes crí­ti­cas. La IA y los chat­bots son muy úti­les para tareas sim­ples, pero en con­tex­tos emo­cio­na­les, ambi­guos o rele­van­tes, las per­so­nas apor­tan ama­bi­li­dad, cla­ri­dad y escu­cha acti­va, con­vir­tién­do­se en moto­res de fide­li­dad. No se com­pi­te con la tec­no­lo­gía, sino que la com­ple­ta. Esto ha fomen­ta­do la adop­ción de mode­los híbri­dos don­de la tec­no­lo­gía y las per­so­nas inter­vie­nen de for­ma estra­té­gi­ca y coor­di­na­da, dise­ñan­do los jour­neys y cam­bian­do la estruc­tu­ra de los cana­les, crean­do un eco­sis­te­ma rela­cio­nal cen­tra­do en la dis­po­ni­bi­li­dad, la cohe­ren­cia y la con­fian­za del clien­te.

En el segun­do blo­que, Tec­no­lo­gía y Empre­sa, se englo­ban ten­den­cias como Hacia una visión uni­fi­ca­da del clien­te. La frag­men­ta­ción de datos y las barre­ras inter­nas limi­tan la capa­ci­dad de las orga­ni­za­cio­nes para anti­ci­par nece­si­da­des, ofre­cer solu­cio­nes rápi­das y man­te­ner cohe­ren­cia a lo lar­go del cus­to­mer jour­ney, lo que desem­bo­ca en una pér­di­da de opor­tu­ni­da­des. Inte­grar y uni­fi­car toda la infor­ma­ción de los dife­ren­tes depar­ta­men­tos median­te pla­ta­for­mas de Cus­to­mer 360 y de IA, hace que los emplea­dos pue­dan actuar con un con­tex­to com­ple­to. La expe­rien­cia pasa de ser lineal y frag­men­ta­da a ser diná­mi­ca, con­tex­tual y proac­ti­va. El prin­ci­pal ries­go es un exce­so de per­so­na­li­za­ción per­ci­bi­do como intru­si­vo, si no es trans­pa­ren­te y éti­co.

Por otro lado, encon­tra­mos tam­bién IA per­so­na­li­za­da, el pro­pó­si­to de la empre­sa. Ha que­da­do cla­ro que la adop­ción de tec­no­lo­gías de IA por sí solas no garan­ti­zan resul­ta­dos, y que solo adquie­re valor cuan­do se apli­ca con un obje­ti­vo cla­ro y en los pro­ce­sos real­men­te impor­tan­tes. Saber dón­de y cómo imple­men­tar IA per­mi­te mejo­rar la efi­cien­cia, redu­cir fric­cio­nes y opti­mi­zar la expe­rien­cia del clien­te, al prio­ri­zar su uso don­de real­men­te mar­ca la dife­ren­cia como el onboar­ding o la reso­lu­ción de inci­den­cias, mien­tras los emplea­dos reci­ben infor­ma­ción rele­van­te en el momen­to ade­cua­do. En un futu­ro, las orga­ni­za­cio­nes que ten­gan éxi­to no serán aque­llas que más tec­no­lo­gía imple­men­ten, sino las que desa­rro­llen mar­cos de gober­nan­za cen­tra­dos en impac­to y apren­di­za­je. La IA no es un fin, sino un motor estra­té­gi­co de efi­cien­cia y ven­ta­ja com­pe­ti­ti­va.

Como últi­ma ten­den­cia den­tro de esta cate­go­ría se sitúa Gene­ra­ti­ve Engi­ne Opti­mi­za­tion. El eco­sis­te­ma de bús­que­da está expe­ri­men­tan­do una gran trans­for­ma­ción con la irrup­ción de moto­res gene­ra­ti­vos como Goo­gle SGE/Gemini, ChatGPT o Copi­lot, que prio­ri­zan res­pues­tas sin­te­ti­za­das fren­te a los resul­ta­dos tra­di­cio­na­les. En este nue­vo con­tex­to, el con­te­ni­do ya no com­pi­te por visi­bi­li­dad, sino por rele­van­cia algo­rít­mi­ca, sien­do fun­da­men­tal que la IA lo con­si­de­re fia­ble para citar­lo en sus res­pues­tas. La adop­ción de GEO rede­fi­ne la CX, trans­for­man­do el jour­ney en un pro­ce­so asis­ti­do don­de la IA fil­tra opcio­nes y ace­le­ra deci­sio­nes. Pero hay que tener en cuen­ta que la depen­den­cia de la IA impli­ca per­der con­trol sobre cómo se pre­sen­ta la infor­ma­ción.

El blo­que dedi­ca­do a CX como dis­ci­pli­na de ges­tión se abre con la ten­den­cia Hacia entor­nos de apren­di­za­je ace­le­ra­do, que expli­ca que la adop­ción de la IA está superan­do la capa­ci­dad de las orga­ni­za­cio­nes para for­mar y acom­pa­ñar a sus emplea­dos. Esto gene­ra bre­chas de com­pe­ten­cias, satu­ra­ción y ries­gos ante el uso no super­vi­sa­do de este tipo de herra­mien­tas. Más allá del acce­so a la tec­no­lo­gía, se vuel­ve nece­sa­rio crear espa­cios adap­ta­dos que garan­ti­cen tiem­po para apren­der sobre este nue­vo para­dig­ma, de lo con­tra­rio pue­de impli­car ries­gos sig­ni­fi­ca­ti­vos. La inver­sión en desa­rro­llo interno impac­ta direc­ta­men­te en la CX, al mejo­rar la efi­cien­cia ope­ra­ti­va y la cali­dad del ser­vi­cio, así como apor­tar ven­ta­ja com­pe­ti­ti­va a la orga­ni­za­ción.

La IA se ha con­ver­ti­do en una capa invi­si­ble que influ­ye direc­ta­men­te en la CX, aquí cobra pro­ta­go­nis­mo la ten­den­cia Con­fian­za y trans­pa­ren­cia en los resul­ta­dos de la IA. En un con­tex­to mar­ca­do por la pre­sión regu­la­to­ria, la trans­pa­ren­cia algo­rít­mi­ca ha pasa­do de ser un atri­bu­to repu­tacio­nal a un requi­si­to estra­té­gi­co. Expli­car cómo fun­cio­nan los sis­te­mas, qué datos uti­li­zan y cómo se super­vi­san se con­vier­te en el nue­vo están­dar de cali­dad en CX, ya que redu­ce fric­cio­nes, pro­te­ge dere­chos y refuer­za la con­fian­za del clien­te al per­ci­bir con­trol, super­vi­sión huma­na y vías cla­ras de ape­la­ción.

Final­men­te, la ten­den­cia de NPS en peli­gro de extin­ción, expli­ca que la medi­ción de la CX está evo­lu­cio­nan­do de un enfo­que basa­do en encues­tas a un mode­lo con­ti­nuo, mul­ti­fuen­te y apo­ya­do en ana­lí­ti­ca avan­za­da, don­de las seña­les ope­ra­ti­vas, digi­ta­les y emo­cio­na­les sus­ti­tu­yen lo que antes se pre­gun­ta­ba al clien­te. Gra­cias a ello y a la IA es posi­ble inter­pre­tar gran­des volú­me­nes de datos, anti­ci­par pro­ble­mas y pre­de­cir la satis­fac­ción con pre­ci­sión. Esto con­vier­te la CX en un motor trans­ver­sal y estra­té­gi­co, capaz de ges­tio­nar rela­cio­nes en tiem­po real, inter­pre­tar com­ple­ji­dad y tomar deci­sio­nes infor­ma­das, sobre un eco­sis­te­ma vivo de inter­ac­cio­nes y com­por­ta­mien­tos.

En la pre­sen­ta­ción de este Anua­rio se con­tó con la par­ti­ci­pa­ción de pro­fe­sio­na­les de dis­tin­tas com­pa­ñías, que com­par­tie­ron su visión y refle­xio­nes en torno a estas ten­den­cias, como fue­ron David Gea (ING), Nerea Escu­de­ro (KRUK Espa­ña), Nacho Torre (Iber­ca­ja), Ánge­la Bena­vent (Octo­pus), Yolan­da Alon­so (Ava­na­de), Javier Cabria (Map­fre) y José Serrano (Izo Espa­ña).